Salto Cuántico

12969157_10153416467137601_284258487_n

Tuve la fortuna de continuar con mi entrenamiento para ser maestra ishaya un intenso mes, con pequeños pasos para dar un salto cuántico.

De lo primero fue interesante darme cuenta sobre mi obsesión por controlar, como es que la cabeza hace planes acerca del futuro y como deben verse las cosas, pero es más curioso como la vida siempre me sorprende para ofrecerme justo lo que necesito.

Y no es que sea malo tener expectativas,  solo no dejarme distraer por ellas, de hecho estar claro en lo que deseo me ayuda a vivirlo, pero estar atento a lo que se me está presentando justo en este momento me ayuda a estar realmente abierto sobre lo que hay para mí en lugar de solo estar dando órdenes con mis deseos.

Luego el reencuentro con seres enfocados en busca de experimentar una vida en paz, en felicidad produce un ambiente donde cada paso que da cada compañero influye a todo el grupo solo para mostrarme todo eso que ya soy y también enseñarme esa parte que requiere más amor.

Así que se va haciendo más obvio como hay una opinión acerca de lo que estoy observando,  es refrescante darme cuenta que hay una elección antes de emitir juicios, o etiquetas, lo que sucede  puede ser un reflejo de como estoy internamente o algo que necesito ver para tener mayor conciencia, pero sobre todo no importa lo que opine, porque la vida ya es.

Llega un punto donde adentro y afuera es lo mismo, no queda más que rendirse a esa experiencia de amor.

De las mejores cosas que me ha pasado en la vida es experimentar una fuerte conexión con la naturaleza, en este retiro fue como magia su aparición a través de una tormenta invernal, de momento me pareció como si seres muy sutiles se reencuentran en físico se reconocen, bailan para luego explotar en amor.  Esta explosión se vio ante mis ojos como energía plateada vibrando fuertemente en una de las reuniones para luego manifestarse como viento helado y nieve.

El viento de ese día barrió todo mi ser, acerca de todas las ideas que pudiera tener del amor, aunque a veces parece que el cuerpo físico es muy pequeño para experimentar tanta intensidad, ha sido un gran privilegio ser testigo de tanto amor, tantas vidas pasadas juntos, un amor tan familiar, que parece no tener inicio ni fin, siempre presente.

Un dulce recuerdo que solo hace más vivo este sentir, la eternidad entra de lleno a mi vida, se percibe como un mundo por explorar, donde el tiempo  y las formas pierden el sentido.

Es verme en tus ojos, ver a través de ellos todo lo que hemos pasado juntos y solo seguir aquí  para experimentar el amor en todas sus formas.

Todo esto al mismo tiempo que escucho una dulce canción, donde alcanzo a ver que las notas musicales por separado no tienen sentido, pero al ser guiadas producen esta melodía.

Solo fue un pequeño paso, donde parece que no pasó nada, la vida continua es solo mi visión acerca de ella que se sigue ajustando…

 

Anuncios